En marzo de 2026, el estado Falcón volvió al centro de la agenda de seguridad nacional venezolana tras una serie de operativos antidrogas que culminaron con la incautación de varios cientos de kilos de sustancias ilícitas en la zona costera. La península de Paraguaná, con sus playas de Salina de Jacuque, sus puertos marineros y sus vías de acceso marítimo, se ha consolidado como uno de los principales corredores de tráfico de drogas en el país, y el despliegue de fuerzas de seguridad en el territorio refleja la importancia creciente de neutralizar este tipo de actividades en la costa venezolana.

Procedimiento en la playa de Salina de Jacuque
Uno de los operativos más destacados se produjo en la playa de Salina de Jacuque, en la península de Paraguaná, donde funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), adscritos a la Dirección de Espacios Acuáticos, incautaron más de 580 kilogramos de marihuana transportados en una embarcación tipo peñero. La droga estaba distribuida en más de mil envoltorios de tamaño regular, preparados aparentemente para su posterior traslado por tierra y su comercialización en diferentes zonas del país o para su enviado hacia rutas regionales.
Los agentes interceptaron la embarcación justo cuando se dirigía hacia la orilla de la playa, en un momento de bajada de la marea que habitualmente se utiliza para ocultar o distribuir cargamentos de manera discreta. El cargamento, que sumó 583 kilogramos de marihuana, fue dividido en panelas individuales, cada una con un peso aproximado similar, lo que evidencia la organización logística detrás del traslado. La operación, realizada bajo la órbita de la Policía Nacional y con el respaldo de organismos de vigilancia costera, se ha descrito como un “éxito rotundo” por parte de las autoridades, dado que se logró la captura de la droga antes de que pudiera distribuirse en la comunidad.
Detención de cuatro sujetos y análisis de los sospechosos
En el marco de ese mismo operativo, fueron detenidos cuatro hombres que se encontraban a bordo de la embarcación: el ciudadano colombiano Walter Enrique Ojeda Barrandica, así como los venezolanos Benito Alexander González Ramos, Elimetec José Torres Urbano y Michael Misael García. Los cuatro individuos aparecen descritos en los reportes oficiales como “sujetos indocumentados” en el momento de la intervención, una circunstancia que refuerza la sospecha de que se trataba de personas contratadas para el transporte y manejo de la droga, más que de actores de la cúpula criminal.
Los detenidos quedaron a la orden del Ministerio Público, encargado de dirigir la investigación penal, determinar la responsabilidad de cada uno y esclarecer si se trata de una célula local o de una red más amplia que conecta a actores de otros países con rutas de transporte marítimo. La condición de colombiano de uno de los detenidos también abre la posibilidad de que el operativo forme parte de una cadena de narcotráfico regional, en la que Venezuela se convierte en un punto de tránsito entre zonas de producción y mercados de consumo, algo que las autoridades nacionales se han esforzado por subrayar en los últimos años.
Elementos incautados además de la droga
Más allá de la marihuana, el operativo arrojó un conjunto de elementos que evidencian la naturaleza profesional del esquema de transporte marítimo. Entre los objetos incautados figuran:
- Una embarcación tipo peñero, que funciona como unidad de transporte versátil para el desplazamiento por la costa y el aproximamiento a playas aisladas.
- Dos motores fuera de borda, uno de 75 caballos de fuerza y otro de 40 caballos de fuerza, que permiten una navegación rápida y silenciosa, útil para evitar el contacto visual con la vigilancia costera.
- Cuatro teléfonos celulares, que habrían sido utilizados para la coordinación entre diferentes puntos de la operación, así como para el control de horarios y ubicaciones de la entrega.
- Un dispositivo de ubicación GPS, clave para navegar en zonas costeras poco señalizadas y para evitar escollos o zonas de mayor vigilancia.
- Ocho bidones de plástico negro con capacidad de 60 litros cada uno, que almacenaban un total de 180 litros de combustible, lo que indica que la embarcación estaba preparada para desplazamientos de mayor alcance, incluso fuera de la vista directa de la costa.
Esta combinación de equipos y herramientas demuestra que el operativo no se limitaba a un simple traslado improvisado, sino que formaba parte de una logística más estructurada, diseñada para maximizar la eficiencia del transporte y minimizar los riesgos de captura.
Otros operativos en la costa de Falcón
El procedimiento en Salina de Jacuque no es un hecho aislado. En el municipio Píritu, en la costa de Falcón, otra acción de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) permitió incautar 26 panelas de cocaína abandonadas en la zona de Boca de Yaracuy y Boca de Aroa. El cargamento, que arrojó un peso de 28 kilos 490 gramos, fue descubierto en la orilla y, según el reporte militar, se encontraba en estado de abandono, lo que sugiere que los contrabandistas abandonaron la droga al percibir la presencia de patrullas o la proximidad de otras actividades de control.
Además, en el sector Monte Oscuro, en el mismo municipio, militares localizaron 100 bultos de cigarros, compuestos por 50 cajetillas cada uno, que suman un total de 50 mil cajetillas, presuntamente asociadas a un “contrabando de introducción al territorio venezolano”. Estos hallazgos refuerzan la idea de que la costa de Falcón es un eje importante de actividades ilícitas, donde no solo circula droga, sino también mercancías de alto valor que se introducen sin el control aduanero debido.
Todos estos operativos forman parte de la llamada Operación Cacique Manaure 2025, que se extiende en 2026 bajo fragmentos como la Operación Píritu 01‑2026, con el objetivo de desmantelar estructuras de narcotráfico, contrabando y tráfico de contrabandos en la región costera.
Una tabla con los principales hallazgos en Falcón, marzo 2026
A continuación, se presenta una síntesis de los operativos más relevantes realizados en la costa de Falcón durante marzo de 2026:
| Tipo de operativo | Lugar específico | Hallazgo principal | Otras incautaciones |
|---|---|---|---|
| Operativo antidrogas marítimo | Salina de Jacuque, península de Paraguaná | 583 kilogramos de marihuana en 1.122 panelas | Embarcación peñero, dos motores fuera de borda, cuatro celulares, GPS, 180 litros de combustible |
| Operativo terrestre‑costero | Boca de Yaracuy y Boca de Aroa, municipio Píritu | 26 panelas de cocaína (28,490 kilogramos) | Drogas abandonadas en la orilla |
| Operativo de contrabando | Sector Monte Oscuro, municipio Píritu | 100 bultos de cigarros (50 mil cajetillas) | Presunto contrabando de introducción al país |
| Operativos de contención y vigilancia | Varios sectores de la costa de Falcón, como Coro y Punto Fijo | Desarticulación de actividades de tráfico de drogas y contrabando | Armas, vehículos de apoyo y otros equipos logísticos |
Esta tabla permite visualizar cómo la costa de Falcón es un escenario diverso de actividades ilícitas, con focos específicos en drogas, contrabando de tabaco y otros productos de consumo masivo.
Contexto nacional: Venezuela y el combate al narcotráfico
En el contexto nacional, estos operativos en Falcón se inscriben dentro de una estrategia más amplia de fortalecimiento de la prevención y el control del narcotráfico. En 2025, Venezuela reportó la incautación de cerca de 66 toneladas de drogas, un incremento de más de 60% respecto al año anterior, lo que refleja un esfuerzo institucional visible. La Superintendencia Nacional Antidrogas ha destacado que el país está reforzando sus capacidades de vigilancia aérea, marítima y terrestre, y que está ampliando la cooperación con organismos internacionales de control de drogas.
No obstante, la presencia de corredores costeros como Falcón también evidencia las limitaciones estructurales del control fronterizo y la necesidad de coordinar mejor los esfuerzos entre la Policía Nacional, la Guardia Nacional, la Armada y otras fuerzas de seguridad. Falcón, en especial, se ha convertido en un punto crítico no solo por su geografía, sino también por su proximidad a rutas marítimas del Caribe, que se utilizan para el transporte de drogas entre países productores y mercados de consumo.
Impacto social y seguridad en las comunidades costeras
Para las comunidades costeras de Falcón, estos operativos tienen un impacto directo en la percepción de seguridad. La incautación de más de 580 kilogramos de marihuana y otras sustancias ilícitas evita que una gran cantidad de droga llegue a manos de vendedores, adictos y adolescentes, con el consecuente aumento de la violencia, las adicciones y la descomposición social. La presencia visible de patrullas, la instalación de bases de vigilancia costera y la realización de operativos de contención y escudriñamiento han sido percibidas por muchos habitantes como un avance positivo, aun cuando persisten críticas sobre la corrupción y la falta de inversión en prevención social.
En contraste, otros sectores de la población mantienen una postura más ambigua: algunos reconocen la necesidad de combatir el narcotráfico, pero también expresan preocupación por la forma en que se desarrollan ciertos operativos, especialmente en zonas donde la línea entre actividad económica informal y tráfico de drogas o contrabando puede ser difusa. La presencia de cigarros y otros productos de contrabando, así como la detención de individuos con poca o ninguna documentación, genera debate sobre cómo se diseñan las políticas de control y si se está priorizando la protección de la población o simplemente la persecución de actividades de alto impacto económico.
¿Hacia dónde va la lucha antidrogas en la costa?
En el futuro, los operativos en Falcón podrían convertirse en un modelo de coordinación entre fuerzas policiales, militares y organismos de inteligencia, siempre que se acompañen de medidas de prevención social, inversión en educación y salud mental, y de estrategias de desarrollo económico para las comunidades costeras. La costa de Falcón no solo es un territorio de riesgo por el tráfico de drogas, sino también un espacio con potencial turístico, pesquero y comercial, que puede ser reforzado mediante políticas públicas que combinen seguridad, trabajo y oportunidades.
La incautación de más de 580 kilogramos de marihuana en marzo de 2026, sumada a otros hallazgos en la región, envía un mensaje claro: el Estado ve a la costa de Falcón como un punto estratégico en la batalla contra el narcotráfico. Sin embargo, la verdadera medición del éxito no estará solo en las toneladas de droga retiradas de circulación, sino en cómo se traduce esa acción en una reducción sostenida de la violencia, en la consolidación de instituciones más sólidas y en la mejora de la calidad de vida de las comunidades que viven en las playas, puertos y pequeñas ciudades de la costa falconiana.

Allison Walsh es periodista y redactora especializada en noticias internacionales y actualidad digital. Con un enfoque en información clara y verificada, cubre temas globales para mantener a los lectores informados con contenido confiable y relevante.