En marzo de 2026, un colectivo de 15 organizaciones no gubernamentales venezolanas alertó sobre los riesgos devastadores de la nueva Ley Orgánica de Minas, en segunda discusión en la Asamblea Nacional controlada por el oficialismo. Esta norma, impulsada por el gobierno interino de Delcy Rodríguez para atraer inversión extranjera en oro y coltán, omite estudios de impacto ambiental obligatorios y abre concesiones en áreas sensibles de la Amazonía venezolana. Activistas advierten que acelerará la deforestación, contaminación mercurial y violaciones a pueblos indígenas, profundizando una crisis que ya amenaza el pulmón climático global.

Contexto de la crisis ambiental actual
Venezuela enfrenta una emergencia ecológica múltiple que se agrava en la región amazónica. El Arco Minero del Orinoco, decretado en 2016, abarca 111.843 km² y ha generado la pérdida de más de 200.000 hectáreas de bosque primario desde su creación. Minería ilegal, con participación de mafias brasileñas y colombianas, opera en parques nacionales como Yapacana y territorios yanomami, liberando 180 toneladas de mercurio anuales a ríos como el Orinoco y Siapa.
En 2025, satélites detectaron 45 pistas clandestinas en Bolívar y Amazonas, junto a 22 plantas procesadoras con cianuro. Derrames petroleros suman 65 incidentes anuales, afectando costas caribeñas y manglares. Bajo Rodríguez, la producción petrolera repuntó a 900.000 barriles diarios, pero sin modernización ambiental, PDVSA contamina cuencas clave. Comunidades indígenas reportan malaria, desnutrición y envenenamiento por pescado contaminado.
Detalles de la controvertida Ley de Minas
La propuesta, aplazada en su segunda discusión el 23 de marzo tras revisar 12 de 130 artículos, prioriza inversión privada de EE.UU. y Europa en oro, que genera 4.500 millones de dólares anuales. Aunque menciona impactos ambientales, no los hace vinculantes para concesiones; exclusiones territoriales dependen de planes gubernamentales opacos. Permite minería en franjas ribereñas de 80 metros, violando la Ley de Aguas, y carece de moratorias en áreas protegidas.
El diputado Orlando Camacho justificó consultas adicionales, pero ONG ven dilación para aprobar sin cambios sustanciales. La Corporación Venezolana de Minería legaliza operaciones ilícitas, exportando vía La Guaira sin trazabilidad. SOSOrinoco y World Heritage Watch culpan directamente a Rodríguez por su rol histórico en el Arco Minero.
| Aspecto de la ley | Contenido propuesto | Crítica de ONG |
|---|---|---|
| Impacto ambiental | Declarativo, no obligatorio | Viola Constitución art. 53-54 |
| Concesiones | Rápidas para privados | Sin consulta indígena previa |
| Mercurio y cianuro | Regulación laxa | 180 toneladas anuales liberadas |
| Áreas protegidas | Excepciones discrecionales | Expansión en Yapacana yanomami |
Denuncias específicas de las ONG
Quince organizaciones, incluyendo SOSOrinoco, Observatorio de Ecología Política y Plataforma contra el Arco Minero, exigen transparencia total, estudios obligatorios y control independiente. Denuncian que la ley profundizaría el «ecocidio» en Canaima, Patrimonio Mundial UNESCO, con 1.500 hectáreas ya minadas ilegalmente en Amazonas.
Luis Betancourt de GRIAM documenta 20 años de invasión en cuenca Siapa por garimpeiros brasileños y colombianos, causando daños neurológicos en yanomami. Cristina Vollmer de SOSOrinoco alerta sobre alto Orinoco: minas en Parque Nacional Yapacana contaminan con mercurio biológico que persiste décadas. Clima 21 registra 35 derrames petroleros en 2024, más 13 en 2025 inicial.
Impactos en la Amazonía venezolana
La selva amazónica venezolana regula clima global, almacenando 12 gigatoneladas de carbono. Deforestación minera libera 10 millones de toneladas CO2 anuales, exacerbando sequías y eventos extremos. Ríos como Cuyuní y Ventuari acumulan mercurio 100 veces límites OMS, afectando peces y cadenas tróficas.
Pueblos originarios pierden territorios ancestrales: yanomami, pemón y hoti enfrentan violencia de mineros armados, desplazamientos y epidemias. En Cerro Aracamuni, extracción destruye tepuyes sagrados. Migración ecológica suma 50.000 desplazados anuales del sur.
| Ecosistema afectado | Daño principal | Consecuencia humana |
|---|---|---|
| Bosque primario | 200.000 ha perdidas | Pérdida carbono global |
| Ríos Orinoco-Siapa | Mercurio 180 t/año | Enfermedades renales |
| Parques nacionales | 45 pistas ilegales | Desplazamiento indígena |
| Biodiversidad | 30% especies amenazadas | Colapso pesquero |
Rol histórico del gobierno Rodríguez
Delcy Rodríguez, presidenta interina desde 2026, impulsó el Arco Minero como ministra bajo Maduro. Informes la vinculan a concesiones opacas que facilitaron mafias transnacionales. Su continuidad genera «mal presagio», según ONG: ecocidio persiste pese a juicio de Maduro por narcotráfico. Inversiones petroleras de Chevron ignoran pasivos ambientales acumulados.
Respuesta oficial y económico
Gobierno argumenta que minería genera empleo para 100.000 personas y divisas clave en crisis. Promete mesas técnicas post-aplazamiento, pero sin compromisos vinculantes. Interés estadounidense en oro busca alivio sanciones, condicionado a estabilidad. PDVSA reporta ingresos mineros crecientes, pero 90% financia deuda externa sin fondos verdes.
Comparación regional amazónica
Venezuela lidera deforestación minera en Amazonía: 12% pérdida regional atribuible al Arco Minero. Brasil redujo 50% garimpos ilegales en 2025; Colombia decomisó 20 toneladas oro. Bolivia impone moratorias indígenas. Venezuela carece radar satelital propio, dependiente de MAAP.
| País amazónico | Tasa deforestación minera 2025 | Medidas clave |
|---|---|---|
| Venezuela | 25.000 ha/año | Arco Minero expansivo |
| Brasil | 10.000 ha/año | Operación contra garimpos |
| Colombia | 8.000 ha/año | Formalización indígena |
| Perú | 15.000 ha/año | Moratoria Loreto |
Efectos en cambio climático global
Amazonía venezolana mitiga calentamiento: su destrucción eleva temperaturas 1.5°C regionales. Sequías 2023-2026, con Orinoco en mínimos históricos, ligadas a minería. Contaminación mercurial viaja atmosféricamente, afectando hasta EE.UU.
Violaciones a derechos indígenas
Consulta previa libre e informada, Convenio 169 OIT, ignorada sistemáticamente. Yanomami denuncian genocidio cultural: 30% población infantil muere por malaria/minería. Hoti pierden saberes medicinales por toxinas.
Presiones internacionales
ONU y UNESCO amenazan retirar Canaima de Patrimonio Mundial. OEA urge moratoria minera. EE.UU. condiciona licencias petroleras a reformas verdes. Coalición CMIA documenta red criminal transfronteriza.
Escenarios futuros bajo nueva ley
Aprobación sin cambios: duplicaría deforestación a 50.000 ha/año. Enmiendas ONG: posible reducción 30%. Rechazo improbable por intereses económicos.
Propuestas de solución sostenible
ONG demandan: impacto ambiental vinculante, moratoria 10 años en áreas sensibles, fondo soberano verde del 20% regalías, tecnología limpia sin mercurio, participación indígena en concesiones. Transición a ecoturismo y agroforestería.
Legado de impunidad ambiental
Crisis venezolana ejemplifica extractivismo depredador: riqueza fugaz por colapso ecosistémico. Bajo Rodríguez, encrucijada: priorizar dólares cortoplacistas o supervivencia planetaria.
La Amazonía venezolana clama: ley minera no es progreso, sino sentencia de muerte para pulmón mundial y culturas milenarias. Acción urgente define si Venezuela lidera conservación o encabeza destrucción.

Allison Walsh es periodista y redactora especializada en noticias internacionales y actualidad digital. Con un enfoque en información clara y verificada, cubre temas globales para mantener a los lectores informados con contenido confiable y relevante.